Crecimos con cada consorcio.
Empezamos atendiendo unos pocos edificios. Hoy, 19 servicios activos confían en nosotros diariamente, más servicios comerciales y limpiezas finales de obra para estudios de arquitectura de la zona.
Trabajamos con un equipo estable de 8 personas en relación de dependencia, todas registradas en convenio sindical. Sin tercerizaciones, sin "personas contratadas para esto y aquello". Cada empleado conoce los consorcios que le tocan, los porteros, los vecinos. Esa continuidad es parte del servicio.
El nombre TRAPO es un guiño coloquial argentino al oficio. Pero detrás del nombre simple hay una operación profesional: cumplimiento sindical y AFIP al día, ART y Responsabilidad Civil vigentes, contabilidad externa, y un protocolo claro para cada tipo de servicio.